|
El Sr. Greenspan, Alan Greenspan, ya era Gobernador del Banco Central de los Estados Unidos cuando un servidor ni siquiera se había licenciado en la Facultad. Fueron dieciocho años dirigiendo el timón de la Reserva Federal americana con la tremenda responsabilidad que ello conlleva, no sólo para la economía de EEUU sino para la de todo el Mundo. Son muchas las presiones que soportó y las decisiones que debió tomar en lo concerniente a la Política Monetaria americana. Es especialmente mencionable, su solvencia al enfrentar el problema crediticio de las Cajas de Ahorros a principios de los noventa, “inyectando” confianza y firmeza en el sistema económico de los Estados Unidos, en un momento, que se caracterizaba justo por todo lo contrario. Hay que decir también, que sus más destacados detractores le culpan de su responsabilidad, en dos de las más importantes burbujas que hemos vivido recientemente, la denominada de “las dot.com”- empresas tecnológicas de internet - y la inmobiliaria, que estamos viviendo actualmente.
Pero volvamos a la pregunta que nos hacíamos al principio, ¿qué piensa ahora este hombre de nuestra situación actual?
Con motivo de la publicación de sus memorias, nos comenta que este problema inmobiliario era un accidente esperado y que si no hubiese sido por la crisis de las “subprime”, se hubiese dado de cualquier otra manera. Hemos vivido una fase de “exhuberancia extraordinaria” que ha chocado con la realidad, provocado temores, retiradas de fondos, y poca liquidez, lo que ha afectado a los mercados de crédito. Es difícil acotar este problema pero lo más relevante ahora, será su efecto sobre el consumo interno, variable macroeconómica de especial importancia en este momento en que nos acercamos a las Navidades.
Otro punto que parece preocuparle específicamente, es lo que él denomina “las presiones del coste”, y que están apareciendo en todo el Mundo, y prácticamente en todas sus facetas; salariales, empresariales de producción, materias primas… Esto sugiere, que la Reserva Federal deberá subir tipos en el futuro, para evitar la inflación, lo que traerá dificultades para las bolsas y para el mercado de bonos. Esta última observación es cuando menos chocante, en un momento en que tras el recorte de tipos de interés por parte del Banco Central americano a finales de septiembre, parece que atravesamos otra vez un período de bonanza y de retorno a la confianza crediticia. El Sr. Greenspan reconoce que las presiones del coste no se lo pusieron tan difícil a él y a su equipo; antes al contrario se favoreció de la caída del muro de Berlín, y de la antigua Unión Soviética, en el sentido de que la economía de mercado se instauró en China y eso exportó desinflación a todo el Globo. Así, fue más fácil bajar los tipos de interés cuando se necesitó.
Le inquieta también la asistencia sanitaria en EEUU y las pensiones a recibir por los americanos, cuando la generación del baby-boom se retire. O bien habrá que subir los impuestos significativamente o bien se tendrán que reducir esos beneficios a la mitad. Sería más conveniente que los políticos actuales enfrenten este problema cuanto antes en lugar de posponerlo indefinidamente – comenta. Prácticamente pasa lo mismo en todo el Planeta.
Obviamente podríamos tratar muchos otros temas pero ya sería muy extenso. Nuestra generación debe darle las gracias a este Señor, por sus comentarios experimentados. Hemos aprendido mucho de sus discursos televisados a eso de las cuatro de la tarde hora española. Sr. Greenspan, gracias. |